El que se fuga en la música

  
Su voz vibrante,
el fruto de su melodía extasiante.
Sus delirantes olas se meten en mi cabeza;
hacen temblar mis pensamientos,
los llevan a la orilla de un mar turquesa,
hasta donde no llega el camino árido del averno.

Se nubla el presente.
Mi ser cae y se duerme.
La realidad se diluye.
Mi voz se fuga en sus líneas;
jamás vuelve.

Usted me trajo
a este desierto solitario
con el latido grave de su ritmo,
lo siento en cada parte de mí;

él, que golpea la tierra,
también hace caer un respiro
brioso que recorre desde la última rama
hasta la raíz con el frío
de un amanecer de agosto.

 
Morgan Le Sorcier,
Juan Pablo Mora
Rodriguez. 31-08-09